Tantoyuca, Ver.- En vísperas del Domingo de Ramos, mujeres y hombres indígenas llegan a las iglesias para ofertar sus artesanías, hechas con palma de la región.

Para mejorar sus ventas tienen que levantarse desde muy temprano, ya que el único obstáculo que tienen son las altas temperaturas que impiden que la gente tenga todo el día para salir a comprar los ramos.

Refieren los artesanos que el producto se vende barato gracias a que la materia prima se encuentra en sus comunidades, oscilando los precios entre 8 a 10 pesos, y tiene como meta vender más de trescientos productos para darse por bien servido y decir que las ventas estuvieron buenas.

Para la fabricación de estos tejidos sólo se lleva de diez a quince minutos por figura, por lo que los hace estar siempre al margen del cliente.

Cabe mencionar que se notó a los artesanos esparcidos por todos los lugares de Tantoyuca, la mayoría de ellos escondiéndose debajo de un árbol, otros “apretaditos” en una sombra de un local, ya que la temperatura estaba a 38 grados centígrados.

Urge un corredor artesanal que hasta el momento sólo quedó en una promesa por Leopoldo Sánchez, un ex diputado que con tal de ganar votos se comprometió a realizar un corredor artesanal, pero las palabras se las llevó el viento.