Pánuco, Ver.- Especialistas coinciden en que los peces están muriendo por falta de oxígeno, pero no han podido determinar el agente contaminante.

Peces como la carpa, plateado, blanco, lobinas achos espinudo, y mojarras entre otras especies, han muerto en los últimos días, flotando sobre las aguas del río Pánuco y el Moctezuma, en el municipio de El Higo, siendo necesario que autoridades de nivel superior, responsables de sanidad y ecológicas realicen más análisis, para saber el tipo del agente de contaminación vertido a los afluentes, que mató a miles de peces ocasionando un ecocidio.

De acuerdo a la opinión de biólogos expertos en la materia, coinciden que todos los peces muertos en las orillas de los afluentes murieron por asfixia, debido a un agente contaminante al parecer de origen biológico, que provocó la desaparición del oxígeno.

Pescadores y pobladores aledaños a los afluentes, afirman sobre la presencia de una gran mancha aceitosa que presuntamente descargó el ingenio de El Higo al río Moctezuma, tratándose de una espesa capa de melaza con residuos tóxicos.

Martín Ramos, miembro de una cooperativa de esta zona, manifestó que de acuerdo al biólogo que contrataron para efectuar un peritaje, aseguró que en base a las características que presentaban las especies muertas, se trató de una asfixia, al faltarles el oxígeno, falleciendo en los lugares, por donde se extendió el agente biológico.

Ante ello, los expertos en la materia de sanidad, recomiendan retirar los peces muertos con el objetivo de evitar su descomposición, y pueda ocasionar mayores riesgos de contaminación.

Finalmente, todas las evidencias apuntan al ingenio de El Higo como el presunto responsable al verter gran cantidad de “chachaza” y melaza con agentes biológicos contaminantes que provocaron la asfixia y por ende, la muerte de miles de peces sobre los afluentes.

Corresponderá a las autoridades federales sancionar a la industria azucarera, si se comprueba que fue la responsable, además de obligar a pagar la indemnización a los pescadores.

Por Francisco Díaz