Domingo Arenas, Pue.- Dos presuntos defraudadores estuvieron a punto de ser linchados en el municipio de Domingo Arenas, por un gran número de pobladores, luego de sacarlos de la comandancia de la Policía Municipal, en donde se encontraban detenidos por un supuesto despojo de tierras.

La trifulca inició al filo de las 14:15 horas de este miércoles cuando un grupo de aproximadamente 80 personas se concentró a la altura del número 8 de la calle Atzompa, en el citado municipio, luego de que en el lugar se realizó un desalojo.

Aproximadamente dos horas después, el presidente municipal se retiró del lugar sin llegar a un acuerdo entre las personas desalojadas y Gregorio Flores Aguilar, quien se ostentó como el dueño del predio, aunque la población aseguraba lo contrario.

Por presión de la población, el presidente municipal ordenó que tanto el presunto dueño, como su hijo del mismo nombre, fueran trasladados a la comandancia municipal y como medida de seguridad los ingresaran a los separos.

Sin embargo, un grupo de aproximadamente 250 personas se trasladó hasta la presidencia al filo de las 18:30 horas, exigiendo que les entregaran a los presuntos defraudadores, tornándose violentos y amagando con sacarlos por la fuerza para lincharlos en la plaza principal.

De inmediato, la autoridad pidió apoyo, por lo que al lugar llegó el regidor de gobernación Victoriano Meléndez, quien pidió la presencia de la Policía Estatal toda vez que dentro de la presidencia también se encontraba el presidente municipal y cuatro de sus regidores.

Ante la falta de un acuerdo, siendo aproximadamente las 19:30 horas, los pobladores finalmente pudieron ingresar a la presidencia y sacar a Gregorio Flores junto con su hijo, comenzando a golpearlos y amagando con lincharlos.

Hasta las 21:30 horas de este miércoles, las autoridades municipales informaron que se había restablecido el diálogo con la población, donde los presuntos defraudadores se comprometerían a firmar un documento para regresar el predio en cuestión a sus dueños originales.

Por Jorge Barrientos

¿Usted qué opina?: