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DOS ASESINOS INVENTADOS

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Por Leonardo Zaleta

Cronista de Poza Rica

Colosio llegó al aeropuerto de Tijuana a las 15:45 horas del día 23 de marzo de 1994.

La entidad norteña estaba gobernada por Ernesto Ruffo Appel, de extracción panista. Extrañamente, Ernesto Zedillo, coordinador de la campaña, que alardeaba que Baja California era su tierra adoptiva, no lo acompañó ese día aciago.

Se dirigió a Lomas Taurinas, una ciudad perdida con tan sólo una rampa de madera como acceso, que los expertos calificaron como “una ratonera”. Los responsables de la logística, Mario Luis Fuentes y José Murat Casab, cambiaron la ubicación de la tarima hasta el extremo de la hondonada, contrariando al general Domiro García Reyes (de origen coatzinteco), responsable de la seguridad del candidato asignado por el presidente Salinas.

Carlos Olmos Tomassini, colaborador de Ricardo Canavati Tafich, coordinador de invitados especiales, sedujo a los reporteros que cubrían la gira para irse de compras a San Diego, obsequiando dólares a cada uno. Al fin, el sitio del evento no tenía nada de particular.

El 6 de marzo, en el discurso del 68 aniversario del PRI, Colosio había propuesto el cambio con responsabilidad, un presidencialismo sujeto a límites constitucionales, una economía que ofreciera condiciones favorables para las familias, lo que no gustó en Los Pinos. Omitió al presidente, se deslindaba, y ponía en riesgo el neoliberalismo.

A partir de este acto, hubo debilidad en recursos y seguridad del candidato. Diana Laura confesó que a su esposo le habían mandado pedir la renuncia. Manuel Camacho aceleró su protagonismo.

En el mitin, doña Sofía Colín despotricó, Luis Donaldo estuvo elocuente y eso fue todo. Aparentemente. El candidato hizo el recorrido a pie rumbo a la Blazer. El sonido local  lanzaba las notas gruperas de “La Culebra”; el encargado subió el volumen como se lo habían ordenado.

En algunas fotos se alcanza a ver al agresor caminando dentro del cerco que custodiaba al candidato; poco a poco se acerca, saca la pistola, se acomoda listo para disparar sin que nadie lo detectara. El general Domiro se había retrasado.

En esta trágica confabulación tuvieron una actuación relevante el clavadista Mario Alberto Carrillo (colaborador del secretario de acción electoral del PRI en Tijuana), que se tiró al suelo frente al candidato para detener su marcha, y otro muchachito “de lentes y pelos parados” (Héctor Javier Hernández Tomassini), perteneciente al cuerpo comandado por Fernando de la Sota, que alcanzó a colocarse a la izquierda del candidato y se agachaba constantemente como para no estorbar; la última vez fue justo a las 17:12 horas cuando se produjo el disparo calibre 38 directo al cráneo de Colosio.

Fernando de la Sota, exintegrante de la DFS, a cargo del equipo de seguridad, y Alejandro García Hinojosa, derribaron al agresor; Rafael López Merino recogió del suelo la pistola y la entregó a los agentes de la Policía Judicial Federal.

Se afirmó que antes que el cuerpo de la víctima cayera, el segundo disparo (calibre 22) a la zona abdominal fue de izquierda a derecha y de arriba a abajo, que sólo pudo hacerlo una persona ubicada junto a la víctima, quien cayó boca abajo. Por la cercanía de Hernández Tomassini, su playera quedó manchada de sangre.

Cuando Colosio se desplomó, Tomassini se alejó a toda prisa del lugar alcanzando a entregar “algo” (¿la pistola?) a un sujeto que vestía una chamarra de piel color café, según quedó registrado en un video.

Otra versión le imputa la autoría del segundo disparo a Jorge Romero, hombre que vestía de blanco, con lentes oscuros y sombrero, según se advierte en la misma filmación. Con dificultad salieron del tumulto. El herido fue trasladado en ambulancia al hospital general, donde después de dos operaciones fue declarado muerto a las 19:45 horas.

El Clavadista y El Lentes fueron contratados por Fernando de la Sota, ex-integrante de la Dirección Federal de Seguridad. En la oficina de Mario Croswell Arenas (director general de investigaciones de la PGR), le pidieron a Hernández Tomassini que entregara la camiseta ensangrentada para hacerle pruebas de sangre. Hubo un silencio sospechoso sobre los resultados. La prenda probatoria desapareció.

Un elemento de la Policía Municipal detuvo a José Antonio Sánchez Ortega (del CISEN) en las cercanías del lugar de los hechos; vestía una chamarra manchada de sangre, a quien le salió positiva la prueba de radizonato de sodio: disparó. En unos días fue liberado.

Después de la detención del sujeto que se dijo disparó en Lomas Taurinas y su traslado a las oficinas de la PGR, quedó en medio de una mancha de sangre un proyectil de arma de fuego al parecer calibre 38. La ojiva fue recogida una hora después por elementos al servicio de De la Sota, a quien la entregaron. También le entregaron el reloj y las identificaciones personales del detenido. El área permaneció sin resguardo hasta caer la noche.

Varios telefonemas se hicieron esa noche a las oficinas del Dr. José María Córdoba Montoya, el influyente asesor de Salinas.

Por instrucciones del presidente -de lo que estuvo enterado el procurador general de la república, Diego Valadez-, el gobernador de Sonora, Manlio Fabio Beltrones (exsecretario particular de Gutiérrez Barrios en la DFS), se trasladó a Tijuana para que le informara “qué estaba sucediendo”. Acompañado del jefe de Seguridad de Sonora, Jaime Armando López Ferreiro, en una playa solitaria, a las 4:10 de la madrugada del día 24, interrogó ilegalmente al supuesto agresor identificado por una mujer como Joel López, empleado de la Funeraria “Marroquín”.

Ratificó lo que había declarado al subdelegado de la PGR, Raúl Loza Parra, que Raúl Salinas de Gortari era el autor intelectual del crimen. ¿Cómo lo sabía?

Al día siguiente fue presentado a la prensa Mario Aburto Martínez de 23 años, evangélico, rijoso, crítico del sistema, protagónico, que mediante tortura se dijo autor del disparo al cráneo, siendo tirador inexperto. Más tarde afirmó que intentó sacar la pistola para herirlo cuando fue derribado. “El Caballero Águila”, empleado de “Camero Magnéticos”, no se parecía al malandrín o “chivo” del día anterior.

Esa noche fueron ultimados en Tijuana dos mecánicos, en acciones aparentemente inconexas, (uno Ernesto Rubio Mendoza, parecido a Aburto). Federico Benítez López, director de Seguridad Pública Municipal (a quien habían recomendado NO intervenir), y el comandante Álvarez Barret, que tuvieron algún acceso a la investigación del crimen, fueron asesinados y saqueadas sus oficinas el 28 de abril.

“Varios hombres desempeñaron una acción concertada con la finalidad común de privar de la vida al licenciado Luis Donaldo Colosio”, expresó el 3 de abril el Lic. Miguel Montes, subprocurador especial federal, ante las cámaras de la televisión. Fue obligado a retractarse y después lo cesaron. Mordaza que benefició a los autores del complot.

Dieciocho personas involucradas murieron en forma violenta las semanas siguientes. Hubo más de 35 alteraciones de evidencias. Se desecharon 50 líneas de investigación, entre ellas la conjura desde el poder. Seis personas detenidas y procesadas fueron absueltas.

Es incuestionable que hubo muchas pistas sueltas, torpezas en la investigación, desaparición de evidencias, asesinatos de personas involucradas. El gobierno panista del estado fue marginado.

En Lomas Taurinas se erigió una plaza para evitar que curiosos trataran de reconstruir la escena del crimen. La patraña del “asesino solitario” fue rechazada por la opinión pública. Fueron expertos del primer círculo.

Muerto Colosio y linchado Camacho, Ernesto Zedillo, sin militancia ni cargo de elección popular, fue ungido candidato del PRI, impulsado por José Córdoba Montoya.

Los crímenes de Estado no se esclarecen porque los autores entorpecen las investigaciones. La historia oficial es perversa y falsa.


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ALGO SOBRE EL MONUMENTO A LA MADRE

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Por Leonardo Zaleta.
Cronista de la ciudad.

Salvador Vidargas, el escultor que elaboró el Monumento a la Madre de Poza Rica, nació en San Miguel Allende, Guanajuato, en 1921. Perteneció a una familia de músicos y artesanos imagineros, dedicados a la elaboración de imágenes religiosas policromadas. Dominaba el arte del tallado en madera y el estofado con delgadas láminas de oro, y era un restaurador excelente. Cuando la familia se mudó a la Ciudad de México, su abuelo abrió un taller de escultura y restauración en la calle de Génova, esquina con Paseo de la Reforma. Trabajó para el pintor Jesús Reyes Ferreira, propietario de una tienda de antigüedades. Ahí comenzó el pequeño Salvador a amar la escultura, apoyado por su abuelo. Se apegó a la técnica tradicional y conservadora. Años después, se independizó  e instaló un  taller ubicado en la calle Río Po de la colonia Cuauhtémoc; era un semillero de estudiantes dedicados al tallado y la escultura. Sus primeros alumnos llegaban a las 7.30 de la mañana. Fue un hombre con una vocación depurada para el arte religioso y la restauración. De carácter humilde, paciente y cordial, don Salvador fue enemigo de la vanidad y la codicia. No hacía imágenes para adorno de residencias, prefería venderlas a menos precio a las iglesias, para que la gente les rezara.

Héctor García Solís, estudiante de topografía en la Ciudad de México, y directivo de la Juventud Revolucionaria de Poza Rica, se topó casualmente  con el taller de don Salvador en la capital. Con curiosidad, entró a plantearle la elaboración de un Monumento a la Madre para Poza Rica. Vidargas se entusiasmó. Entre santos y vírgenes, la figura venerable de la madre no se apartaba de su línea creativa.

Héctor, llamado cariñosamente “Popo” durante su infancia en Tuxpan, comentó lo acontecido en su viaje con sus compañeros: Arcadio Cázares Vázquez, Carlos Navarro Portes y Gonzalo Herrera Mar, el primero trabajador petrolero como él, y los dos restantes comerciantes.

Buscaron un terreno céntrico y cuando lo encontraron, Petróleos Mexicanos lo donó. Celebraron un baile el fin de año (1962) amenizado por la orquesta de Evangelina Elizondo en el Salón Corona, con lo que obtuvieron la mitad de los recursos. Pemex prestó el transporte y cuadrilla para trasladar la obra.

El monumento se inauguró el 10 de mayo de 1963, en la convergencia de la Av. Central Norte y el bulevar Lázaro Cárdenas. El maestro Homero Quiroz García pronunció una emotiva pieza oratoria.

El escultor, al ver que no le cubrían el saldo de 30 mil pesos, se entrevistó con el gobernador Fernando López Arias en Xalapa, pidiéndoles que los exhortara a cubrir el adeudo.

El enérgico gobernante que no le tenía buena voluntad a la ciudad de Poza Rica, ordenó al procurador de justicia Amador Toca Cangas, que los llamara la capital y cuando entraron a su despacho amenazó a los jóvenes revolucionarios y monumentales: “O pagan o van a la cárcel”. Fue el lacónico saludo y despedida. El procurador les concedió 30 días para liquidar el saldo.

Héctor y Arcadio, trabajadores petroleros, recurrieron a la Sección 30 para que solventara el adeudo, así fue como conservaron la libertad y el orgullo por haber erigido el Monumento a la Madre.

Don Salvador Vidargas murió en la Ciudad de México, el año 2002. Siempre se expresó con simpatía de los promotores de su obra plástica en Poza Rica, diciendo que eran “buenos muchachos”.


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De los Ángeles a los Demonios. Trascender a través de la enseñanza

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Dra. Denisse de los Ángeles Uribe Obregón

Magistrada del H. Tribunal Superior de Justicia

Desde 1918 se celebra en México el Día del Maestro, fecha instaurada en 1917 por decreto del entonces Presidente de la República, General Venustiano Carranza en conmemoración y gratitud hacia los profesionales de la educación, quienes a través de su trabajo diario forjan el presente y futuro de nuestro país.

De acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo realizada por el INEGI en 2019, en México, hay un millón ciento noventa y siete mil setecientos setenta y ocho personas ocupadas como docentes en educación básica; la Secretaría de Educación Pública (SEP) señala que durante el ciclo escolar 2020-2021 el número de profesores a nivel licenciatura tanto en universidades públicas como en privadas asciende a trescientos sesenta y un mil ciento noventa y tres en todo el país.

La cantidad de maestros en México ha aumentado considerablemente en los últimos años, toda vez que el porcentaje de población que asiste a clases también ha incrementado. De acuerdo con datos del INEGI, actualmente el 94 % de niñas y niños de entre 6 y 14 años de edad asisten a la escuela, mientras que el porcentaje de jóvenes que estudian es del 45 %.

Sin duda, los maestros juegan un papel fundamental para evitar la deserción escolar, ya que, además de cumplir con el objetivo de enseñar, también desempeñan el papel de investigadores, asesores y guías; la motivación y la metodología empleada en las aulas influye exitosamente en los procesos de enseñanza-aprendizaje.

Aunado a estas importantes tareas, desde hace más de un año los docentes se han enfrentado al reto de la educación a distancia, realizando un gran esfuerzo para adaptar los planes de estudio al contexto social de cada uno de sus estudiantes, pues si bien algunos alumnos han tenido la oportunidad de continuar con sus clases en línea, no todos tienen acceso a las mismas herramientas tecnológicas.

De acuerdo con un informe realizado por el Banco Interamericano de Desarrollo y la Unesco, se calcula que en los países de Latinoamérica cerca de la mitad de la población estudiantil se ha quedado completa o parcialmente marginada de la educación a distancia, sobre todo en las poblaciones con mayor índice de pobreza, motivo por el cual en estos lugares el regreso a clases presenciales es urgente.

En este sentido, es preciso reconocer la gestión del Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, así como del gobernador de nuestra entidad, Ing. Cuitláhuac García Jiménez, quienes hicieron posible que los maestros veracruzanos recibieran la vacuna contra el COVID-19 durante el mes de abril, con el propósito de tener un retorno a las aulas seguro, situación que sin duda contribuirá a disminuir el rezago escolar, sobre todo en zonas marginadas.

Ser maestro requiere de vocación, actitud de servicio y mucha responsabilidad, quienes hemos tenido la fortuna de impartir clases sabemos el importante compromiso social que representa la labor docente; sin duda, la mejor manera de transformar a la sociedad es a través de la educación.

Desde este espacio, expreso mi reconocimiento y admiración a nuestras maestras y maestros, quienes se esfuerzan diariamente por sembrar en sus alumnos la semilla del conocimiento, además de motivarlos e inculcar en ellos valores, pensamiento crítico y responsabilidad social, acciones que les permiten  trascender a través de la enseñanza.


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De los Ángeles a los Demonios. Normativa internacional en materia de violencia de género

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Dra. Denisse de los Ángeles Uribe Obregón

Magistrada del H. Tribunal Superior de Justicia

La historia nos ha enseñado que las mujeres y los hombres no siempre hemos gozado de igualdad jurídica, la igualdad en derechos es una victoria relativamente reciente, tanto a nivel internacional como en nuestro país; las primeras generaciones de derechos humanos no consideraron al género femenino, en este sentido se advierte que cuando se comenzó a debatir acerca de los derechos del hombre y del ciudadano, la mujer no estaba incluida.

Las luchas emprendidas para lograr el reconocimiento de los derechos de las mujeres, comenzaron a rendir frutos en el siglo XX a través de la publicación y adopción de instrumentos internacionales que recogieron el anhelo de justicia e igualdad, ideales que con el paso de los años se han incorporado al derecho interno de los estados.

Para entender la lucha de las mujeres por la igualdad y por el reconocimiento de derechos, debemos partir reconociendo que el género femenino históricamente ha sido víctima de discriminación; a la mujer se le discrimina cuando se le brinda un trato diferente y desigual, colocándola en desventaja respecto de los hombres, por lo tanto la violencia debe ser interpretada como una forma extrema de discriminación.

Lamentablemente en todo el mundo las mujeres son víctimas de maltrato, sin embargo, Naciones Unidas señala que en los países de renta baja y renta media la violencia de género es más desproporcionada; en América Latina el 25 % las mujeres sufre o ha sufrido algún tipo de violencia de género.

La Organización Mundial de la Salud estima que a nivel mundial una de cada tres mujeres ha sido víctima de violencia física o sexual desde que es muy joven; el grupo etario como mayores tasas de violencia comprende a las jóvenes de entre 15 y 24 años.

Desde el ámbito internacional se ha entendido a la violencia contra las mujeres como una forma de discriminación por razón de género enraizada en todos los países, por ello uno de los principales objetivos de Naciones Unidas desde la adopción de su Carta Fundacional ha sido fomentar la cooperación internacional para lograr el respeto a los derechos y libertades fundamentales de todos, sin distinción.

El primer instrumento internacional orientado a lograr tal propósito es la Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación de la Mujer (CEDAW), aprobada por la Asamblea General de la ONU el 18 de septiembre de 1979 y ratificada por nuestro país el 23 de marzo de 1981; este documento es considerado la carta internacional de los derechos de las mujeres.

La convención consta de 30 artículos, dentro de los cuales se reconocen derechos a la igualdad, integridad personal, participación política, nacionalidad, entre otros; a través de este instrumento los estados partes se comprometen, entre otras cuestiones, a adoptar medidas legislativas para prohibir todo tipo de discriminación contra la mujer y establecer la protección jurídica a sus derechos sobre una base de igualdad con los del hombre.

El artículo 17 de la convención establece la conformación de un Comité para la Eliminación de la Discriminación contra la Mujer, integrado por mujeres de gran prestigio moral; actualmente la destacada académica Leticia Bonifaz Alfonso representa a México dentro de este grupo de expertas.

Las facultades y funcionamiento de dicho comité se encuentran especificadas en el Protocolo Facultativo de la Convención sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, adoptado por la Asamblea General el 6 de octubre de 1999 y ratificado por México el 15 de marzo de 2002, este documento constituye una garantía para el cumplimiento de los compromisos y obligaciones adquiridas por los estados.

A nivel regional, la Organización de Estados Americanos (OEA), impulsó la creación de la Convención Interamericana para Prevenir, Sancionar y Erradicar la Violencia contra la Mujer (Belém Do Pará), la cual entró en vigor el 28 de marzo de 1996 y fue ratificada por México el 12 de noviembre de 1998.

La importancia de tal instrumento radica en que es el primer Tratado Internacional en materia de Derechos Humanos que aborda de manera específica la violencia contra las mujeres, consagrando el derecho a una vida libre de violencia tanto en el ámbito privado como en el público a través de la incorporación de mecanismos de protección y defensa.

La erradicación de todas las formas de discriminación en contra de las mujeres representa una de las principales aspiraciones de la comunidad internacional; eliminar las conductas que atenten contra los derechos humanos y los principios de igualdad y la no discriminación debe ser prioridad de todos los estados para construir sociedades más igualitarias y libres de todo tipo de violencia contra las mujeres.


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